Siguiendo la pista de la cura del SIDA

En medicina cada paciente es único, pero algunos son especialmente destacados: como el bebé de Estados Unidos en el que se han encontrado ciertos indicios de curación del SIDA.

La madre del niño vive en una zona rural del estado de Mississippi y no había acudido al médico en todo el embarazo. Llegó al hospital ya de parto y fue después de éste que los médicos detectaron el virus en la madre y el recién nacido. La mujer ni siquiera sabía que estaba infectada. De haber recibido una atención sanitaria adecuada, ambos habrían estado tratados durante el embarazo. En general este tipo de tratamiento previene la infección del bebé. Cuando no es así los médicos tratan al niño con dosis mayores de antivirales para combatir el virus justo después del parto.

En el caso de este bebé, al descubrirse una gran cantidad de virus multiplicándose en su sangre, la doctora encargada del caso decidió darle una combinación muy fuerte de medicamentos. Hubo suerte y los niveles del virus disminuyeron hasta volverse prácticamente indetectables, lo que ocurre en muchos pacientes. Aún así, se les siguen administrando los medicamentos porque si se interrumpe el tratamiento los virus vuelven a aparecer muy rápidamente. Esto se debe a que el virus del SIDA es capaz de acumularse en el organismo de los enfermos en tratamiento en una forma “durmiente”, que aprovecha cualquier pausa en la medicación para despertar y volver a multiplicarse.

Aquí es cuando empieza lo curioso de la historia de este bebé. El pequeño fue tratado con antivirales durante 18 meses, durante los cuales estuvo libre de virus. Sin embargo, tras estos 18 meses la madre dejó de darle la medicación y de llevarle al hospital. Esto ocurrió, muy probablemente, debido al alto coste del tratamiento, que supera los 6000 euros al año. No nos olvidemos de que en Estados Unidos es necesario estar en posesión de un seguro médico privado para recibir atención sanitaria. En España, por suerte, el tratamiento “sólo supondría un problema para los inmigrantes. – Hasta aquí la pequeña dosis de sarcasmo de este post-.

La madre decidió volver a llevar al bebé al hospital cinco meses después de retirarle el tratamiento. Y para sorpresa de los médicos, el niño estaba libre de infección.  Tras realizar una extensa batería de test, lograron encontrar una pequeñísima cantidad del material genético del virus, pero no virus capaz de multiplicarse.

Lo particular del caso y del hallazgo en sí mismo no hace más que abrir un sinfín de interrogantes. Para empezar ¿llegó el bebé a infectarse a través de su madre? En principio hay documentados cinco test positivos del primer mes de vida del niño, pero esto se tiene que probar formalmente. De no confirmarse, estaríamos ante un caso de prevención post-parto, lo cual ya se realiza habitualmente.

Otra posibilidad es que el bebé estuviera infectado pero de manera muy reciente, de tal manera que al virus todavía no le ha dado tiempo a acumularse en el organismo en su forma “durmiente”. Así, una vez eliminados todos los virus, está erradicada la infección. De ser este el caso, la terapia utilizada podría usarse con otros niños. Los adultos, sin embargo, no suelen saber que están infectados en el mismo momento que ocurre.

Sólo existe un caso anterior documentado de cura del SIDA, fue en el conocido como Paciente Berlinés. En este caso se trataba de un hombre adulto que tras años tratándose con antivirales desarrolló una leucemia, un tipo de cáncer de las células sanguíneas. El tratamiento para esta segunda enfermedad era un trasplante de médula –desde donde se regenera nuestra sangre- , pero los médicos decidieron ir más allá. Para su trasplante buscaron un donante que fuera resistente al SIDA (entre un 1-3% de la población europea lo es) y al sustituir las células sanguíneas del paciente por las del donante, que era resistentes al virus, se logró la cura.

Sin embargo, este tratamiento es muy costoso y complicado, además de que es muy poco probable encontrar donantes compatibles que sean además resistentes al virus del SIDA. Se ha planteado su uso en niños o en casos muy particulares, pero hasta hace unos días no se conocía ningún otro caso de total desaparición de los virus.

Muchas incógnitas quedan aún abiertas: ¿Estaba el bebé realmente infectado? ¿Se habían creado reservas del virus en el cuerpo del pequeño? ¿Por qué la madre dejó de llevarlo al hospital? ¿De dónde proceden las pequeñas trazas de virus encontradas? … y detrás de cada pregunta, una nueva posibilidad.

Anuncios

Y tú, ¿qué opinas? ¡Deja tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s