Cuando el tiempo es oro

Hay ciertos momentos en la vida de cualquiera de nosotros en los que escapamos de la percepción habitual del tiempo y nos parece que las agujas se hubieran parado. O a veces al contrario, que de girar tan rápido se han desprendido del mecanismo de precisión del reloj. Esta percepción puede llegar a ser real en casos de extrema urgencia, como la infección por el virus del ébola.

Este virus mata al 90% de personas infectadas por él y hasta ahora, las únicos tratamientos disponibles sólo eran efectivos si se administraban, como tarde, una hora después de la infección. Un grupo de científicos canadienses está frenando las agujas de este reloj. Hace apenas unos días publicaron en la revista Science cómo consiguieron curar a un grupo de monos infectados por el virus mediante la administración de un cóctel de tres anticuerpos a las 24h de la infección.

El virus del ébola produce una enfermedad muy grave que avanza a pasos agigantados en poco tiempo. Tras el periodo de incubación del virus, que puede variar entre 2 y 21 días, aparecen los síntomas: fiebre, diarrea, vómitos… la muerte sobreviene en el 90% de los casos en la segunda semana con síntomas y se produce por una hemorragia interna generalizada. Se piensa que este virus es contagiado a los humanos por algunos animales, y tras esto, entre unos y otros humanos. Algunas teorías apuntan a cierto tipo de murciélagos como transmisores de la enfermedad. El virus del ébola es endémico de África, especialmente en Zaire y Sudán, lo que en parte explica de la falta de conocimientos sobre su origen, tratamiento y prevención. Además el primer brote fue registrado en 1976, hace menos de 40 años. De todos modos, el VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana), causante del SIDA, fue descrito en los años 80 y todos somos conscientes del gran impacto que ha causado y los avances que se han producido en torno a él, probablemente, porque nos toca muy de cerca. Es más sencillo ignorar una amenaza confinada en el África profunda. Posiblemente ha sido el alto potencial como arma biológica que posee el virus del ébola, lo que ha inyectado interés en su investigación.

Los científicos del equipo de Gary P. Kobinger, infectaron dos grupos de primates con el virus. Al primer grupo le administraron su tratamiento experimental a las 24h y al segundo a las 48. Todos los monos del primer grupo sobrevivieron, mientras que sólo la mitad de los del segundo corrieron la misma suerte. El tratamiento consiste en una mezcla de tres anticuerpos diferentes que se unen a a distintas partes de la misma molécula: un glicoproteían (GP) del virus encargada de facilitar su acceso a las células de nuestro cuerpo, donde se multiplican. De este modo, el tratamiento frena la multiplicación de los virus dentro del cuerpo humano, dando tiempo al sistema inmune para actuar y eliminar los virus. Nos da una tregua cuando más la necesitamos. Se prevé que los ensayos clínicos en humanos comiencen antes principios de 2015.

Eso sí, algunos expertos puntualizan que aunque éste es un avance importante respecto a los tratamientos disponibles, en la mayor parte de los casos la enfermedad se detecta con la aparición de los síntomas, cuando ya tampoco el nuevo tratamiento sería efectivo.

Así pues, parece que el interés por enfermedades como el ébola o la malaria no debería quedarse recluido en África. No sólo por una cuestión de solidaridad, sino también porque están más cerca de lo que pensamos.

Anuncios

Y tú, ¿qué opinas? ¡Deja tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s