Hola Ángelita! Me sigue flipando tu blog. Mi pregunta va en relación a mi sueño… Es posible que la teletransportación de materias o de organismos vivos se haga realidad en un futuro más o menos cercano/lejano? Qué avances se han producido si los hay? Gracias de antemano (Nacho 2)

¡Hola!

Me alegro de que te guste el blog.

Para contestar tu pregunta he intentado contactar con gente que esté más familiarizada con el tema, pero no ha sido posible, así que me voy a aventurar yo misma. A ver si tenemos suerte y la respuesta es complementada con comentarios.

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Siento decepcionarte, Nacho, pero el teletransporte de seres vivos sigue siendo un sueño y un atractivo argumento para películas y libros de ciencia-ficción, pero nada más. Sin embargo, sí que se han logrado teletransportar ciertas propiedades de la materia. ¿A qué me refiero con esto?

Cualquier objeto u organismo consiste en un cierto número de átomos, con una disposición concreta. Si logramos reproducir el tipo y disposición exacta de todos y cada uno de estos átomos obtendríamos una réplica perfecta del objeto u organismo en cuestión. Es decir, no es necesario transportar las partículas una a una, sería suficiente con transmitir la información y reconstruir el patrón original en el lugar destino.

Teniendo esto en cuenta, el sistema de teletransporte constaría de tres partes: un escáner; un sistema de transmisión de la información y un resintetizador de objetos.

Empecemos por el escáner. Se necesitarían instrumentos mucho más refinados que los que existen hoy en día para llegar a escanear a nivel atómico. Más aun si se trata de un ser vivo, donde los átomos que conforman cada una de nuestras moléculas están en un equilibrio dinámico en constante cambio.

El segundo componente son los “cables” de nuestro teletransportador. Lo difícil en este caso es obtener elementos transmisores capaces de llevar la inmensa cantidad de información necesaria para reproducir el organismo completo. Para hacernos una idea, con las mejores fibras ópticas disponibles hoy, se tardaría cientos de millones de años en transmitir la información correspondiente a un solo organismo.

Y llegamos al último componente, el resintetizador. ¿Un aparato capaz de reproducir la organización de átomos en moléculas, las moléculas en estructuras celulares, las células en tejidos, etc.? Sencillamente imposible, al menos a día de hoy.

Resumiendo, nos podemos ir olvidando de aparecer en la otra parte del mundo al chasquear los dedos, pero ¿es el teletransporte teóricamente posible?

Hasta no hace mucho se pensaba no, ya que violaría el Principio de Incertidumbre de Heinsenberg, básico en la mecánica cuántica. Según este principio, cuanto más detallada es la observación de un objeto – el escaneo, en nuestro símil- más se modifica el objeto observado.

Pero en 1993, un grupo de científicos publicó sus estudios, según los que el teletransporte podría ser posible sin saltarse ninguna ley fundamental. Para ello se basaron en un proceso conocido como enredamiento cuántico. Según la Teoría Cuántica, dos partículas “enredadas” tiene dos características principales: sus direcciones de giro – espines – son opuestas y permanecen íntimamente ligadas independientemente de la distancia las separe. Además, si intentamos medir el espín de una de las partículas, la otra adquirirá inmediatamente el espín opuesto.

Así pues, según el modelo presentado por estos científicos, dos partículas enredadas pero separadas entre sí A y A’ podrían utilizarse para teletransportar de una a otra las propiedades de una tercera partícula B. Para ello, una de las dos partículas enredadas, por ejemplo A, sería, a su vez, enredada a B y se mediría la propiedad a transportar. El resultado de la medida será inmediatamente enviado a A’. Ahora el estado de A’ es el que inicialmente tenía B; se ha logrado teletransportar un estado de la materia!

Si analizamos el proceso en su totalidad nos daremos cuenta de que el estado inicial de B ha sido destruido, es decir, se nos añade un problema más a los que vimos al principio: el teletransporte sólo es posible si el estado original es destruido.

En 1998 y basándose en esta teoría, se consiguieron teletransportar las propiedades de un fotón, la partícula elemental de la luz, desde una partícula hasta otra a un metro de distancia. A partir de entonces, los avances se han ido sucediendo poco a poco en diferentes lugares del mundo. Por ejemplo, en 2007 la Agencia Espacial Europea consiguió llevar a cabo un experimento similar pero esta vez cubriendo una mayor distancia, en concreto, la que separa as islas de La Palma y Tenerife.

Parece que la aplicación más cercana de del teletranporte será el desarrollo de ordenadores cuánticos. Para nuestra vacaciones, tendremos que seguir recurriendo a los medios de transporte tradicionales.

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